domingo, 18 de octubre de 2009

Fornos dos Mouros


Carbonera de Eibar, 1965.

Fornos dos Mouros es el nombre que reciben en varias zonas de Galicia los túmulos megalíticos y no precisamente "pola semellanza dalgúns dolmens cos antigos fornos familiares de cocer o pan" como sugiere Cabeza Quiles, sino por el parecido con las carboneras de montaña, llamadas en otros sitios hornos o txondorras sistema tradicional de obtención de carbón vegetal mediante combustión interna de piras de leña cubiertas de tierra y césped.

Todas las muestras extraídas de la mámoa 7 de A Mourela, donde no se encontró otra cosa que cenizas y carbones, proporcionaron fechas radiocarbónicas del s. XVII de nuestra era, este hecho es explicado por Fábregas como que las muestras analizadas son intrusiones resultado de la violación sistemática de los túmulos que se acometió por entonces, cuando se le concedió a Vázquez de Orjas en 1609 licencia para explorar los sepulcros de los gentiles. Pero la hipótesis de Fábregas contradice el testimonio de Maciñeira, que asegura que el túmulo estaba intacto a finales del XIX (v. Fábregas: Los avatares de una mámoa: fechas c-14 del túmulo 7 de A Mourela).


domingo, 4 de octubre de 2009

A Escuita y Escucha

Escuchar o escoitar, écouter, "prestar atención, entender, comprender", se dice que viene del latín auscultare, sin embargo es más que probable que provenga de excogitare, procesar mentalmente lo que viene de fuera, no simplemente percibir por el sentido del oído. Así de simple es la diferencia entre escuchar y oír que intentaban explicarnos de pequeños, excogitare o escoitar es "comprender" porque se forma sobre cogitare, "pensar". Se trata de un acto cognitivo, no sensorial.

  • "Excogitare, quae tua ratio sit, Calene, non possum" = Calene, no puedo comprender tus argumentos
  • ascoytade esta myña rrazom
  • pregou sam Clemente e foy escuitado cõ grande deuoçõ
Por otra parte, existen derivados romances del latín auscultare, como el italiano ascoltare. En auscultare se ha querido ver un aus- procedente de auris, "oreja", pero ese aus- procede, igual que en auspex, de avis, pues auscultare es inspeccionar o examinar los indicios o señales que se encuentran en la naturaleza, por antonomasia los que se deducen de las aves, de su vuelo y su canto. En los siguientes versos de Pacuvius auscultare se aplica al examen del canto de las aves y las vísceras, dos de los indicios naturales más clásicos, uno de los cuales ha permitido que la palabra pasase a la terminología médica con el sentido de examinar el interior del paciente, afortunadamente prescindiendo de abrirlo en canal:

Nam isti qui linguam avium intelligunt
Plusque ex alieno jecore sapiunt quam ex suo
Magis audiendum quam auscultandum censeo

A los que comprenden la lengua de las aves,
y saben más acerca del hígado ajeno que del suyo,
les sería más útil escuchar, y dejarse de tanto auscultar.

Así, el campo semántico de comprender lo que se percibe del exterior, sonidos fundamentalmente, se ha plasmado de dos formas en la Romania, una parte ha utilizado un verbo que denota un proceso mental cognitivo, excogitare, y la otra un verbo que implica también la interpretación de signos externos, auscultare.

Entrando ya en cuestiones toponímicas tenemos varios nombres de lugar aparentemente relacionados con escoitar o escuchar:

En Galicia A Escoitadoira (Monfero, Alto do Xestoso) se sitúa en una zona de mámoas bien estudiada (Túmulos prehistóricos do Concello de Monfero, del Grupo de Arqueoloxía da Terra de Trasancos, Anuario Brigantino, 2004).

San Martín de Oscos, donde se sitúa A Escuita asturiana también es zona de necrópolis tumulares (Fermín BOUZA-BREY Y TRILLO: Túmulos dolménicos y círculos líticos de la sierra de Pumarín, BIDEA, nº 54, 1964).

Por otra parte cerca de La Escucha de Teruel hay varios yacimientos de arte rupestre levantino en el río Martín.

Por estos motivos la toponimia de esta serie puede remitirse al latín scul(p)ta, "esculpida, tallada", en referencia a rocas o abrigos grabados con marcas territoriales, que suelen estar próximos a necrópolis tumulares.

"petras de cautus scultas, et scriptas" (Santiago, año 988) = piedras de límite o coto, esculpidas y escritas.

Es decir, desde esta perspectiva la toponimia tipo A Escuita sería similar a los nombres de lugar tipo La Escrita. En el caso de A Escoitadoira, tampoco puede descartarse que fuese un lugar desde el cual se realizaban inspecciones de los indicios naturales, en vista de que documentación antigua atestigua formas como Auscoltadoira (año 1253, Pedroso).

La evolución del grupo -l(p)t-, una vez perdida la p, es la misma que se ha producido en multum > muito / mucho.